Crítica de El clan

El clan

El clan es como Black Mass. ¿Una película argentina y el mastodonte hollywoodiense del año? ¿Una unidad familiar versus mafia irlandesa y FBI? Pues sí. No es que me haya vuelto loco, ni que esté diciendo que sean iguales por tratar de crimen organizado en ambos casos y para de contar (que si así fuera, debería decir también que Mickey ojos azules es como Uno de los nuestros). Lo digo porque tanto a la candidata al Oscar argentina como a la que propone a Johnny Depp a dicha estatuilla les ha contagiado el mismo virus. Una dolencia cada vez más extendida que al final hará que le acabemos cogiendo manía a Scorsese. Hete aquí otra película que tira descaradamente de un estilo y unas referencias tan evidentes como para ahogar sin remisión a su personalidad propia. Y por tanto, de esas propuestas que acaban dando rabia a la postre, tras haber sido disfrutadas en la sala de cine y al pensar un poco en ellas… para descubrir que se olvidadan de inmediato y casi por completo.

No nos pongamos trágicos, y empecemos por sus bondades, que no son pocas: El clan es un sólido thriller sobre el crimen organizado que, además, adquiere un plus de visceralidad por la historia real en que se basa: una familia de apariencias perfectas y secretos terribles, con la que el film juega a las vistas gordas y el por interés te quiero Andrés rodando en torno a la que, se supone, es la figura más luminosa entre las sombras. La del hijo pródigo, sano, deportista y con pareja, que si toca el crimen es de refilón y con reticencias (pero lo toca, y de qué manera). Un personaje con el que el espectador se ve forzado a empatizar para después ir rechazándolo de forma paulatina. O debería, de no ser por la inexplicable decisión de arrancar con un prólogo a modo de flash forward en el que se asiste a su detención. Un innecesario recurso que sólo resta (muchos) enteros a su potencial dramático por un lado, y al arco de personaje por el otro. Es la primera en la frente de una cinta que va deshinchándose minuto a minuto: sabiendo que el protagonista va a ser detenido en algún momento, es estúpido centrar absolutamente todo el interés en descubrir si caerá o no en las garras del mal, digo yo, ¿no?

La misma falta de sorpresa que sufre su planteamiento formal. No cabe la menor duda de que el arranque establece unas bases técnicamente inapelables, y estas se mantienen en todo momento. Es evidente que Pablo Trapero sabe dirigir, y parece que nos vaya a servir una grandiosa muestra de Séptimo Arte. Pero pasado el arreón inicial, quedan al descubierto sus vergüenzas: el estilo de El clan es exactamente el mismo de todos y cada uno de los films sobre crimen organizado que existen post-Scorsese. Banda sonora con temazos ochenteros mientras la cámara sigue en un plano largo y meloso a algún protagonista desde detrás y a media altura, fotografía alterada para crear un punto más de vicio o aprensión a nivel visual… y ningún aporte nuevo. Todo ha sido visto ya, no hay ninguna voluntad de Trapero por descubrir lo más mínimo. Quizá los últimos segundos del film sean los únicos genuinamente buenos por sonsacar al espectador con su único apunte fresco, novedoso, alejado de la vulgaridad más absoluta en la que se ve sumido un film que apuntaba muy alto, que parece albergar grandes sorpresas, y en verdad tan sólo está vendiendo la moto. Lo mismo que Black Mass, ¿veis que no andaba tan desencaminado?

De hecho, para colmo de males (y compartiendo vicios una vez más con Depp y compañía), la violencia que busca El clan tampoco es nada especialmente dolorosa, ni a nivel visual ni conceptual. Apenas se desprende de su metraje la teórica podredumbre que afecta a los personajes de lo que debería haber sido una verdadera pesadilla. Ahí está la diferencia entre Scorsese y sus imitadores: sus películas están montadas igual, suenan los mismos éxitos musicales bailables y reconocibles, pero por alguna razón, Uno de los nuestros consigue sobrecoger y pervertir al espectador. Trapero sólo consigue que nos planteemos que la vida del maleante tampoco está tan mal.

5,5/10

Sending
User Review
0 (0 votes)
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *