incroyable mais vrai critica

Crítica de Incroyable Mais Vrai

Quentin Dupieux. Con leer esto, más de uno debería saber a lo que atenerse: ¡un loco! Quien se diera a conocer como Mr. Oizo en el mundo de la música, ya lleva un buen puñado de películas a sus espaldas, a cual más… eso, tarumba. La rueda asesina de Rubber, las cosas equivocadas de Wrong o la mosca gigante en el maletero de Mandíbulas, son sólo algunas de las excentricidades que se esconden en sus propuestas, por lo general pequeñísimas pero resonantes voladuras de cerebro a las que sumar, ahora, Incroyable mais vrai. En esta ocasión, y sin desvelar nada más de lo necesario, nos topamos con una pareja que se muda a su nueva casa, donde hay algo que le hace replantear su existencia. A partir de aquí, arranca una comedia de ciencia ficción low cost, de tempos y estilo de sobras conocidos por los seguidores del director: hora y cuarto de metraje, y pese a ello devenir sin demasiadas prisas; humor casi involuntario, parido de una conversación absurda por aquí, un montaje inesperado por allá, alguna idea estrafalaria más allá; y en general un buen puñado de ideas, cuanto menos, refrescantes.

Pero hay algo nuevo esta vez: y es que estamos ante el Dupieux más profundo que, al menos quien esto escribe, recuerda. El más contenido, por tanto: menos chaladuras por fotograma, en definitiva, por una cuestión de necesidad para que la propuesta cale. Así pues, quien acuda a la sala esperando encontrar el próximo icono freak, puede salir altamente decepcionado (aunque siga habiendo cafradas, no os preocupéis) al constatar que en Incroyable mais vrai prima la chicha más que la petazeta. Hay lecturas, hay profundidad… un mensaje bonito, si bien expuesto de manera extraña. Por vía de su comedia de ciencia ficción, el director y guionista habla de una sociedad esclavizada por las formas, por la búsqueda de la juventud eterna y de una perfección tan absoluta como absurda. Lo sacrificamos todo en pos de un reflejo en el espejo que no tenga mácula, a sabiendas de que eso es imposible (casualidades de la vida, no está demasiado lejos, Dupieux, del último Cronenberg y sus Crímenes del futuro). Conforme va aportando dimensiones a su mensaje, la propia película va mutando: de la broma pasa a la incomodidad emocional; de lo estático pasa a lo resolutivo… incluso los tempos varían ostentosamente, culminando en un tercio final de montaje disruptivo y, de hecho, generador de diversidad de opiniones entre la crítica, por lo que parece.

Sea como sea, pese a su condición de comedia absurda, hay melancolía en este relato fantacientífico, tan pequeñito (con apenas un puñado de actores y un par de escenarios) y que sin embargo bebe de dimensiones desconocidas y de relatos de Matheson sin arrugarse. Demostrando una vez más, claro, la incontestable imaginación irrefrenable de su responsable. Y es posible que Quentin Dupieux esté muy cómodo en sus esperpénticos universos; que se sepa valedor de una carta blanca que le permita ir estrenando películas como churros (o como Hong San-Soo) con tal de que tengan un volumen mínimo de paridas. Incluso puede que la que nos ocupa sea una entrada menor en su filmografía. Puede ser, pero no menos cierto es que tras todas y cada una de ellas hay donde rascar. Y mientras Mr. Oizo siga teniendo esa facilidad por sacarnos tan salvajemente de la rutina y obligarnos a cuestionarnos lo que damos por sentado, seguirá siendo más que bienvenido.

Trailer de Incroyable Mais Vrai

Incroyable Mais Vrai: Dupieux (un poquito) más serio
  • Carlos Giacomelli
3.5

Por qué ver Incroyable Mais Vrai

Quentin Dupieux levanta un poquito el pie del acelerador de chaladuras, para dar forma a un discurso profundo y más sentido de lo habitual sobre cómo nos tomamos la vida y cómo la echamos a perder en tonterías, en vez de disfrutar de lo que tenemos. Todo, en hora y cuarto de habitual buen rollo y exploración de los límites de la cordura cinematográfica.

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En diciembre de 2006 me dio por arrancar mi vida online por vía de un blog: lacasadeloshorrores. Empezó como blog de cine de terror, pero poco a poco se fue abriendo a otros géneros, formatos y autores. Más de una década después, por aquí seguimos, porque al final, ver películas y series es lo que mejor sé hacer (jeh) y me gusta hablar de ello. Como normalmente se tiende a hablar más de fútbol o de prensa rosa, necesito mantener en activo esta web para seguir dando rienda suelta a mis opiniones. Esperando recibir feedback, claro. Una película: Jurassic Park Una serie: Perdidos

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