infierno azul

Crítica de Infierno azul (The Shallows)

Los surfistas yankis deben morir

Blake Lively llega a una playa mexicana con la idea de practicar surf. En bikini. Con esa sinopsis, a mí ya me han convencido para comprar dos entradas. Sin embargo, no todo queda ahí, ya que tras unas cuantas olas, cuando se queda sola en el mar (es una hippy que ha abandonado la carrera de Medicina, con la idea de escapar tras el fallecimiento de su madre por una enfermedad), un enorme tiburón con más dientes que un odontólogo perturbado coleccionista, empieza a atacarla, ya que pretede hacer merienda-cena.

Desde ese momento, el filme, con unas preciosas imágenes (LIVELY!!!!!) del paradisíaco lugar, se convierte en algo menos de hora y media de la protagonista luchando por sobrevivir, a sabiendas de que en unas horas la marea subirá, mientras ella sobrevive en un pequeño arrecife, y sin veraneantes en la orilla, que aquello no es Benidorm.

Collet-Serra demuestra una vez más su manejo de la cámara, nos mantiene en tensión hasta el final, y pese a un tiburón CGI que parece sacado de la última Star Wars y un final algo flojo, la experiencia merece la pena. Spielberg puede estar satisfecho. Esperemos que Collet-Serra continúe dándole caña al género de terror. Y si no, para la secuela de Infierno Azul, le propongo contar con Liam Neeson, que se dirige a una playa mallorquina para acabar con la vida de un tiburón que se zampó a su hija. Sin armas. ¿Vamos a medias, Jaume?

 

 

 

Valoración de La Casa
  • Mario Parra
  • John Blutarsky
4.3

En pocas palabras

Un entretenimiento prácticamente perfecto, que da justamente lo que se promete: una mujer luchando por sobrevivir contra un tiburón.

Sending
User Review
0 (0 votes)
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *