La Casa » Libros » Crítica de Tienes que mirar, de Anna Starobinets (Impedimenta)
tienes que mirar reseña

Crítica de Tienes que mirar, de Anna Starobinets (Impedimenta)

Dado el historial y universo creativo previo de la escritora rusa Anna Starobinets la palabra sale sola. Terror. Es fácil, teniendo en mente sus anteriores obras, meter en ese saco su último texto. Pero hay un problema: aunque relata una pesadilla (real) esta no es una novela de terror. Calificarla de ello suena a frivolidad, y si recurro al término es por la fluidez con la que inevitablemente surge y porque, directamente, se ha usado en la promoción. Pero el contenido de Tienes que mirar va más allá de la articulación de unos códigos de género. Es una autobiografía, crónica de una etapa terrible vivida por la autora, narración del momento en el que le sucedió, hace casi una década, lo impensable: durante su segundo embarazo su futuro hijo fue diagnosticado de una enfermedad congénita que imposibilitaría su supervivencia más allá del momento del parto. Starobinets y su marido tuvieron que tomar una decisión drástica. El aborto.

Insisto, encasillarla en el género terrorífico es casi una temeridad. Pero los sentimientos que despierta este relato andan cerca de la desazón e indefensión propia del género. Starobinets pasa cuentas a todo su proceso, desde el antes, el embarazo y la noticia funesta, pasando por el durante, todo el proceso del aborto, y el después, las consecuencias emocionales. Y aprovecha para dar una visión que desmonta el romanticismo del embarazo apelando a esas crudas realidades a las que, a veces, les da por golpear sin avisar. A este respecto la escritora retrata un país, el suyo, marcado por un sistema sanitario deficiente y deshumanizado. Por una percepción del aborto que casi culpabiliza, por lo religioso, a las mujeres, dejándolas solas con su tormento y su pena. Un país en el que profesionales eficientes pero distanciados se dan la mano con procesos y protocolos ajenos a toda empatía. Una sociedad que se siente cómoda siendo un lugar de vergüenza y dolor forzados al silencio, en el que el aborto es un castigo de Dios, en el que la mujer tiene que sufrir sola y llevar la carga consigo misma.

Es un texto despiadado, sí. Tanto -no necesita serlo más- como la realidad que lo motivó. Escrito, nunca mejor dicho, y perdonad de nuevo si suena a frívolo, desde las entrañas. Duro, psicológicamente complejo y necesariamente comprometido con las dimensiones éticas y morales de los hechos que en él se describen. Pero no es un libro denso, ni estilísticamente barroco, ni narrativamente ortopédico. Su estilo es claro, casi siempre confesional y, en momentos clave, incluso conscientemente sarcástico, casi soterradamente humorístico: no evita encontrar pinceladas de surrealismo en esa retórica comercial del embarazo (la maquinaria del marketing enfocado a las “futuras mamis”) ni, por supuesto, rayos de esperanza entre toda la gente, profesionales o no, que acompañaron a Starobinets y su marido en el proceso.

De modo que al final, y tras tanta espesura emocional, Tienes que mirar termina siendo una novela humanista que encierra un deseo de seguir alzando la vista; en palabras de la propia autora “un libro que no va sólo sobre el embarazo sino también sobre la humanidad y el respeto”. Un texto impactante y durísimo, pero también liberador y, diría, terapéutico.

Tienes que mirar: una pesadilla de bligada lectura
  • Xvi Roldan
4.5

Por qué leer Tienes que mirar

Exquisitamente editado por Impedimenta, Tienes que mirar es un breve relato autobiográfico capaz de estremecer y arrancar lágrimas, de concienciar y de transmitir conocimiento y esperanza. Una novela oscura que a pesar de sí misma sabe encontrar su propia luz

Sending
User Review
0 (0 votes)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *