La Casa » Cómics » Crítica de Todo bajo el sol, de Ana Penyas (Salamandra Graphic)
todo bajo el sol ana penyas critica

Crítica de Todo bajo el sol, de Ana Penyas (Salamandra Graphic)

Ni el Premio Nacional del Cómic en 2017 ha dormido en los laureles a Ana Penyas. Tras el rotundo éxito creativo que supuso Estamos todas bien la escritora y dibujante valenciana ha cambiado de tercio sin abandonar sus constantes autorales, ni en lo temático (esa necesaria reivindicación de ciertos sectores sociales semiolvidados) ni en lo formal. Todo bajo el sol vuelve a suponer un sensible vistazo a un pasado que a menudo, y de forma sospechosamente conveniente, queda opacado dentro del marco del «relato oficial».

Penyas ofrece un recorrido cronológico, un fresco social que va saltando a momentos claves de la historia reciente de este país -vehiculado a través del retrato de una familia- a lo largo de más de medio siglo, empezando en los años 60 y hasta nuestros días. Todo bajo el sol captura esa España presuntamente próspera cuyas promesas de progreso chocan con la realidad alienada de sus habitantes, víctimas de la especulación, el turismo desaforado o el saneamiento de los barrios marcados por la prostitución y los drogadictos. El relato, o la colección de vivencias, se centra en un pueblo de la costa valenciana, la de la inmigración de los años setenta, la del falso progreso ideológico que trajo el postfranquismo, la de la fiebre preolímpica, la de la ruta del bacalao y la de unos primeros años del siglo XXI que no han traído ese futuro brillante que se les presuponía.

El acercamiento de Penyas a aquella época, a aquellas vivencias, a esas gentes de clase media-baja es tan global como íntimo. No rehuye de mostrar facetas poco complacientes de la realidad, no vacila a la hora de plasmar los aspectos menos agradables del sueño levantino, no duda a la hora de apelar a las experiencias reales de las víctimas de una serie de políticas basadas en el engaño y la explotación. Pero tampoco busca el impacto directo ni el enfoque miserabilista. No confunde crudeza con crueldad del mismo modo que en ningún momento confunde el retrato más o menos emotivo de un pasado con la blanda condescendencia nostálgica. La suya es, en suma, una reflexión sentimental pero muy directa, sin cortapisas, sobre el crecimiento especulativo, la fiebre constructora, la gentrificación y toda la deshumanización que ello conlleva.

El estilo visual, por otro lado, es deslumbrante en su aparente sencillez. Prioriza la expresividad antes que el simple realismo, la evocación antes que el virtuosismo. Desde un punto de vista formal la autora se encuadra en el relato costumbrista, muy documentado y con un planteamiento visual marcado por el uso de lápices de colores, una disposición apaisada de la página y una iconografía (en muchas ocasiones específica y muy, muy reconocible) propia de la costa mediterránea ibérica más turística. El trazo de Penyas es buscadamente tosco, sus personajes suelen reducirse a la caricatura. Pero el tratamiento del color y el uso de técnicas como el transfer o el collage garantizan un atractivo visual incontestable, de una plasticidad rica, envoltorio perfecto para un tebeo importante por lo que cuenta e intachable por cómo lo cuenta.

Crítica de Todo bajo el sol, de Ana Penyas (Salamandra Graphic)
  • Xavi Roldan
4

Por qué leer Todo bajo el sol

Ana Penyas revalida su prestigio con una nueva obra tan emotiva y lúcida como su anterior y premiada Estamos todas bien, en esta ocasión centrada en el crecimiento urbano descontrolado y el turisteo salvaje de la costa levantina en las últimas cinco décadas.

Sending
User Review
0 (0 votes)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *