winter's bone

Crítica de Winter’s Bone

Gracias a Dios por la gente enfadada en América. Es un consuelo saber que hay individuos que viven en permanente cabreo pesimista hacia su sociedad y deciden de vez en cuando ir poniendo en solfa las contradicciones de un sistema mucho menos próspero de como se nos pinta por los canales convencionales. Y que además decide tomar la vía discreta, la del retrato tangencial que explica a la realidad, chunga como es, por sí sola. Y obvia la caricatura despiadada (que de vez en cuando también se agradece) para entrar en el terreno de los sugerente. Hablo de Cormack McCarthy, de Phillip Roth, de Don DeLillo. De los hermanos Coen, de Gus Van Sant, incluso de Clint Eastwood.

Y, según parece, también estaría hablando de Debra Granik, que con su segunda Winter’s Bone se perfila ya como una cronista ácida, despiadada y fría… y todo lo contrario. Contra lo que pueda parecer, Winter’s Bone, ilustrada por gélidos páramos y por poblados semirurales de la América profunda, húmeda, llena de hojarasca, termina siendo un encendido retrato familiar. Porque aunque la vida es un largo y turbulento camino, especialmente para los más débiles (los niños, claro), nunca hay que perder –supongo- la esperanza.

Pero remarco lo de camino largo y turbulento. En este caso el que tiene que recorrer Ree, una joven de 17 años con un par de hermanos a cuestas, una madre enajenada y un padre desaparecido. El pobre diablo cocinaba metaanfetaminas y ahora ha desaparecido. Y las deudas, los trapicheos, los malos rollos terminan yendo a parar a quien se tiene más a mano. A Ree.

Personaje potente donde los haya, Ree (Jennifer Lawrence) se ha convertido en una mezcla entre la madre substituta y el detective de personas desaparecidas, a la búsqueda de un progenitor que por lo que ella sabe podría estar muerto en cualquier cuneta o no haber sobrevivido a la explosión de su laboratorio de meth, pero que sea como sea es un fantasma cuya presencia sobrevuela su existencia y condiciona las vidas de quien la rodean. Y por la vía directa Granik inscribe su Winter’s Bone en un agradecido género, el del neonoir “distinto”, ambientado en Missouri (aunque también podría estarlo en Fargo, en el Río helado o en el New Hampshire de Aflicción). Poblado de “americanos profundos” de párpados asimétricos, poco pelo y banjo pegado a las manos. El de los grupos musicales que esgrimen country y folk para alcoholizar las penas. El de los tipos que sólo saben de ganado, porque esa es su vida. Y, mierda, el de los clanes, los caciques, las bandas; las sociedades cerradas, en fin, a las que como en El dulce porvenir es casi imposible acceder con buena fe. En las que las fuerzas del orden al final terminan ni cortando ni pinchando. Ley de la jungla, del bar sudoroso en el norte del norte. Esa ley.

Así, la mezcla sale curiosa y extrañamente cercana. Curiosa porque es lo que tienen las mezclas, que pueden resultar atractivas sólo indagando en las convenciones del género y pervirtiéndolas ligeramente. Cercana porque apunta con gracia a unos referentes concretos. A esos ya citados y a un tipo de cine muy indie (muy Sundance si se quiere) de cojera semidocumental y flirteo con el drama familiar y el realismo social.

Efectivamente, hay crítica –o retrato, no sé- social, pero al final uno se termina dando cuenta justo de eso, que aquí lo que prima es el relato de pulsión negra y que decide cocerse a fuego lento, entre susurros, que es como va calando; diciendo en pocas palabras lo que otros deciden verbalizar hasta lo indecente. Y volando bajo (el despliegue de medios es discreto, los actores puramente televisivos), pero evita todos los radares comerciales (las concesiones) y llega lejísimos, con una trayectoria fija, implacable. Oscureciéndose por momentos y desplegando la información despacio, sin atropellos y sin grandes castillos de fuego excepto, quizá, un par de momentos en los que se escapa la sordidez bestial.

Y por el camino, de regalo, un ramillete de momentos interpretativos de escalofrío. La evidente elección de intérpretes de la pequeña pantalla tiene más cabeza detrás de lo que pueda parecer. Todos provienen de retratos de la América tradicional, ya sea del árido Deadwood (Garret Dillahunt y John Hawkes, también en De culo y cuesta abajo), del brumoso Twin Peaks de Sheryl Lee o del más relajado pero igual de cañero Camden County (Me llamo Earl) de Dale Dickey. Un sólido reparto de secundarios orbitando alrededor del astro madre en todo esto, esa maravillosa Jennifer Lawrence que se calza el pellejo de Ree y lo hace suyo hasta el fin. Un auténtico animal.

Winter’s Bone se pega, eso, en los huesos como el frío en invierno.

 

 

 

Valoración de La Casa
  • John Blutarsky
  • Capi Spaulding
4

En pocas palabras

Thriller indie sin concesiones, con crítica social y con Jennifer Lawrence. Argumentos más que de sobra para hacer de Winter’s Bone una de las películas más destacadas de su añada.

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18 comentarios
  1. Ramón Dice:

    Bastante de acuerdo, y Jennifer Lawrence es la actriz a la que veo con más posibilidades de plantarle cara a Portman en los Globos y los Oscars, claro que prefiero ver subir al escenario a Natalie.

    Saludos ;)

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  2. marc137 Dice:

    Tiene buena pinta, a ver si tengo tiempo de verla.
    En cuanto a lo de la autocrítica de los norteamericanos, creo que si son muy autocríticos, tanto en pelis, como series o dibujos. Lo que cambia, es que casi siempre las historias son desde el punto de vista del bueno (super, super bueno normalmente) pero se reflejan drogas, delincuencia, consumismo, etc.

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  3. Anónimo Dice:

    Pos sí, la Lawrence va camino de la gloria. A ver si se le confirma…

    Y sí, Marc, si terroristas sociales los hay a patadas en USA. Pero no son tantos los que practican el arte del descontento de un modo más subterraneo… Quiero decir que la caricatura es sana, pero cuando el veneno le va entrando a uno por la orejuela sin que se dé cuenta, luego el daño es como más punzante… ¿no?

    Saludos a todos!!

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  4. marc137 Dice:

    Sip, cierto es. De la manera en la que ellos suelen hacer las cosas, muchas veces la crítica social queda en quinto plano, porque la rubia prota de turno es guapita, lista y horada (Es que me vino a la cabeza CSI Las Vegas), y eso amortigua el dolor.

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  5. marc137 Dice:

    Normal. Hay formulario estandar para pertenecer a mi club de fans.
    Ahora, tendrás que empezar por lo más bajo. Si quieres, puedes ser el ayudante de la tía maciza que me trae las zapatillas.

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  6. Anónimo Dice:

    Yo diría algo mas del trabajo magistral de John Hawkes.La cinta gana cuando toma peso su personaje.
    Acabo de conoceros por esta crítia y la del Western de los Cohen, que buen mes llevamos, os seguiré.
    Eugenia

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  7. Anónimo Dice:

    Pues bienvenida, Eugenia!! :D

    Cierto, igual no enfatizo lo suficiente el trabajo de Hawkes.

    Me arrepiento, porque soy fan absoluto de él. El tipo es un todoterreno y uno de esos que parece que pasen desapercibidos y luego sin embargo son capaces de llevar el producto hasta lo más alto. Un grande.

    Pues eso, saludos!!

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  8. Anónimo Dice:

    Lo siento David Aguilera, he eliminado tu comentario por ser considerado spam. Si quieres aportar una opinión fresca y nueva, adelante, pero hacer un copiaypega de una crítica sólo para linkar a tu página me parece deshonesto.

    Aunque no sé por qué te digo todo esto: no es la primera vez que lo hacemos y aún así sigues con tu táctica, lo cual me lleva a sospechar que te dedicas a ir entrando en blogs ajenos para autobombearte y luego no volver a asomar. Desde luego, en este, no lo vamos a permitir.

    Un saludo

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  9. ElHombreQueRíe Dice:

    Lamento unirme a la pandilla de aquellos a la que la película les pareció un poco coñazo, no diré que es mala porque tiene un par de momentos bastante grandes (spoilers: esa reunión de la familia chunga con la nena escupiendo dientes, el sheriff y el tío de la moza armados at night, y claro, el del brazo) pero tal vez se pierden demasiado entre toma y toma bucólica y chica que va para un lado y otro sin hacer demasiado.

    Y curiosamente a la semana vi a la prota en X-men y no la reconocí, que cachetes más agradables, madre mía!

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  10. Anónimo Dice:

    "pandilla de aquellos a los que les ha parecido un coñazo"? Pero si todos los comentarios en esta entrada han sido positivos!

    (ya, ya sé que no te refieres a esta entrada en concreto, y que por ahí existe gente a quien no ha gustado la peli, pero así me autoengaño y te desacredito gratuitamente)

    Pero me confunde tu última frase… con cachetes quieres decir tetas, ¿verdad?

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