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Navidades en Casa – Nuestras películas navideñas favoritas

Pues sí, queridos lectores, en nuestra infinita perspicacia nos hemos dado cuenta de un hecho irrefutable: todo el mundo habla de un mismo tema, así que por narices tiene que ser cierto. Hoy es Navidad.

Y para celebrarlo, qué mejor manera que hacerlo de una de las únicas formas que sabemos (lo nuestro es enfermedad): con cine. Así que aquí os va una selección de películas navideñas puramente lacasadeloshorroríficas para goce y disfrute de quien quiera ver o, como en nuestro caso, rememorar.

LA VIDA DE BRIAN (Terry Jones, 1979)

Vale, quizá no es una película puramente navideña (o igual es la más navideña de la lista), pero esta biografía del tipo que nació al lado de Jesús pasa por ser la tercera mejor película de los Monty Python. Sí, la tercera: antes vienen El sentido de la vida y Los caballeros de la mesa cuadrada, pero sea como sea, La vida de Brian en los momentos más flojos resulta divertida, y en sus puntos álgidos, una absoluta obra maestra del descacharre y el absurdo, ideal para ver en fiestas, y cuando sea.

Llena de momentos míticos de esos de rememorar con los colegas.

GREMLINS (Joe Dante, 1984)

No los mojes, no les des de comer y que no les toque la luz solar se han convertido en tres reglas básicas (que no sirven para nada, vale) que todos los colegas de generación nos sabemos y creemos a pies juntillas, casi tanto como aquello de no te bañes en la piscina hasta dos horas después de haber comido: una regla del mundo real que si os fijáis aglutina las tres del mundo Gremlins. Sea como sea, la película de Dante convertía a un inofensivo mogwai en el regalo navideño con doble filo más peligroso y voraz visto en años. El pobre Gizmo, y de paso todos los sufridos humanos que lo rodeaban, eran víctimas de la mala leche gremlin en un festín de dientes, violencia soft y puré de guisantes.

JUNGLA DE CRISTAL (John McTiernan, 1988)

¿Qué decir de John McClane que no sepamos todos? El poli de la camiseta imperio con pinta de camionero sudoroso recibía y repartía hostias como panes aquella familiar nochebuena del 88 en el edificio Nakatomi de Los Angeles. Su mujer y otros tantos estaban retenidos por el grupo terrorista de rigor, así que tito Willis ni corto ni perezoso para allá que se iba y al final, cómo no, terminaba salvando el día con la ayuda de Carl Winslow. Una de las mejores películas de acción burra de todos los tiempos, hemos dicho. ¡Yipie kay yay, hijos de puta!

LOS FANTASMAS ATACAN AL JEFE (Richard Donner, 1988)

Con este nombre español se nos vendía algo que poco tenía que ver con Los Cazafantasmas, pero claro, con esa palabra en el título, y como salía el que considerábamos jefe de los coleccionistas de hectoplasmas de Manhattan, pues los distribuidores nos la metieron doblada. Y gracias a Dios, porque esta reinterpretación delirante del Cuento de Navidad de Dickens protagonizada por el gran Bill Murray era negra y macarra como pocas. Era una comedia, pero algunas de sus imágenes se me quedaron grabadas a fuego en mi retina. ¡Al rico trauma cinéfilo!

¡SOCORRO, YA ES NAVIDAD! (Jeremiah S. Chechik, 1989)

El otrora ídolo nuestro Chevy Chase protagonizaba, acompañado de Beverly D’Angelo, esta comedia desmadrada, escrita por John Hughes y con el sello National Lampoon que, como es habitual en los productos de la compañía cómica norteamericana, tiraba contra todo y contra todos. En este caso, nuestros buenos amigos los Griswold decidían pasar por una vez las vacaciones en casa sólo para descubrir que no hace falta salir fuera para alcanzar asombrosas cotas de desastre. Genial y casi tan buena como Las vacaciones de una chiflada familia americana.

SOLO EN CASA (Chris Columbus, 1990)

Otra escrita por John Hughes. Un auténtico mito de infancia, una salvajada menospreciada por todo el mundo hasta límites absurdos y que hizo que millones de niños deseáramos quedarnos solos en nuestras casas para poder putear a los ladrones de turno. Vale, luego vino la repetitiva segunda parte, los ladrones mojados se convirtieron en los ladrones pegajosos, y posteriormente hubieron varias más de dudosa procedencia, pero el derroche de ingenio y mala hostia que destila esta primera lo vale. Marcó a toda un generación y fue la primera película que un servidor vio dos veces en el cine. John Candy, los gritos de Daniel Stern y el chaval que hacía de Buzz ya justifican de por si la película.

LOS TELEÑECOS EN CUENTO DE NAVIDAD (Brian Henson, 1992)

Algún día os contaremos la extraña y sospechosa fascinación que sienten algunos miembros de esta Casa por los muppets, o los teleñecos de toda la vida. Mientras tanto, quedaos con esta (otra) versión que hicieron los muñecotes de Jim Henson (Gustavo, Peggy, Gonzo, Rizzo, Fozzie y el resto de fauna) acompañando a un Michael Caine que encarnaba a un acertado Scrooge. Posteriormente, en Los teleñecos en la Isla del Tesoro perdieron a Caine, pero ganaron a Tim Curry, aunque la cosa ya no era tan acertada. La ponían Navidad sí y Navidad también, así que es difícil no haberla visto porl lo menos una vez.

BATMAN VUELVE (Tim Burton, 1992)

Toca rescatar del olvido la aventura más navideña (¿y mejor?) de nuestro hombre murciélago favorito. En su segunda (re)aparición, el Bruce Wayne de Michael Keaton debía vérselas de todos los colores para que las navidades de Gotham no se vieran estropeadas. Pingüinos, gatas, y magnates codiciosos sembraban el terror en la ciudad desde el mismo momento en que se encendía su gran árbol representativo. Curiosamente, Oswald Cobblepot, villano principal de esta genial secuela, decidía hacer acto de presencia no sólo en Navidad, sino además a sus 33 años de edad. ¿Se aprecia la semejanza?

PESADILLA ANTES DE NAVIDAD (Henry Selick, 1993)

Siguiendo en el universo Burton, y dejando al margen la inverosímil cantidad de merchandising emo (el merchandising más irritante de todos los merchandisings posibles) que ha generado quince años después de su estreno, Pesadilla antes de navidad se mantiene como un brillante ejemplo de imaginación desbordada, personajes memorables y siniestrismo para ¿niños?. Guión fabuloso, canciones brutales y humor negro a patadas para una de las mejores películas de Tim Burton, sin ser de Tim Burton.

EL DÍA DE LA BESTIA (Álex de la Iglesia, 1995)

No podía faltar entre nuestras navidades cinematográficas favoritas la más irreverente y bizarra de todas. Una ciudad de Madrid sucia y peligrosa se convertía en el belén perfecto para el nacimiento del Anticristo, coincidiendo con el festejo de otro parto algo más divino. Entre grupos radicales y ultraviolentos, música heavy y programas televisivos de medio pelo, Álex Angulo y Santiago Seguro (Don Quijote y Sancho Panza) debían llegar a tiempo para evitar que la Bestia acabara reinando en la Tierra. Que el primero fuese un cura no le impedía cometer una cantidad de pecados por minuto tan descacharrantes como hirientes, con tal de enfrentarse lo antes posible al mal en estado puro. El éxito en taquilla fue totalmente justificado para una película mítica y claramente definitoria de una época, en la que Álex de la Iglesia aún molaba. Obligada revisión cada cierto tiempo.

Lo dicho: si os ha tocado comida familiar copiosa, los regalos de Santa no han sido los deseados, o simplemente estáis en plan sofá, manta y peli, ya tenéis una maratón cinematográfica de aquí te espero. Deseamos que os guste nuestro particular regalo, o que disfrutéis en todo caso de unas fiestas de aúpa. ¡La Casa de los Horrores os desea una muy Feliz Navidad a [email protected]!

¡La Casa de los Horrores os desea una muy Feliz Navidad a [email protected]!

6 comentarios en “Navidades en Casa – Nuestras películas navideñas favoritas”

  1. Feliz a los dos!!

    Akeru, a que mola, la selección? :D La verdad es que nos planteamos incluir títulos del tipo "Qué bello es vivir" (que, cuidao, también es mítiquísima) y similares, pero pensamos "qué demonios, no podemos renegar de lo que somos".

    Así que donde esté un buen Kevin Macallister que se quite James Stewart, coñe!

    Y Matias, siempre es buen momento para el gran Jack Skellington, jejeje…

    Eso, besotes navidescos!

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